Un año más ya paso. Y como siempre dan ganas de hacer balance el 31 (la veta comercial siempre aflorando).
¿Con qué me quedo?.
Amigos incondicionales, que estuvieron alli cada minuto. Una familia que a pesar de que los polluelos dejan el nido, está más unida que nunca. Volví a los estudios después de bastante tiempo. Y conocí a una mujer maravillosa.
A veces se le olvida a la gente que está acá para ser feliz. El éxito debiese medirse por que tan feliz eres y no por qué tan lejos llegaste. Eso no es nada más que un complejo evolucionado del «yo la tengo más grande».